Dirección: Santiago Nogales.
Lugar: El Salvador.
Si contextualizamos, Lope
de Vega quien representa al igual que otros, el siglo de oro español, en tiempos del
Barroco, con la fiesta, la plaza pública, la procesión, la comedia de enredos,
y si profundizamos aún más, en, de que se trata Los Melindres, podemos partir
por analizar la importancia que tiene el concepto cristiano moralista, en todo lo que se escribía en esa
época en España; al contrario que lo hace Shakespeare, (Inglaterra) en dónde el sujeto es centro del
drama (rey Lear, entre otros).
En la dramaturgia española
está presente la relación sujeto y significante, esto quiere decir que, el
sujeto está relacionándose con verdades fundamentales que lo trascienden, por
tanto el deseo se opone la ley moral, lo que hace que nazca como recurso la
comedia, pero no como drama principal sino como un recurso en segunda lectura,
por tanto la concepción de que esta obra se trata del amor, queda como dato anecdótico,
por lo tanto, lo que se está contando es más colectivo.
Cuando hablamos de los
protagonistas, no podemos quedarnos en que a ellos está sucediendo el drama,
puesto que no existe fuerza opositora que nos asevere realmente esta afirmación,
ya que todos los personajes son presos del deseo, de la desventura, de la
decepción, y esto se evidencia en el enredo que muy bien nos muestra Lope de Vega.
Si entendemos entonces ésta puesta en escena
como un drama que sucede a todos los personajes, vemos escenas en dónde cual
espejo, refleja la situación de una sociedad, que dialoga desde lo burdo,
superficial, desde la caída de un mundo que se esconde tras la fiesta, tras las
grandes cortes, historias que suceden en la alta sociedad.
Por lo tanto, es un
completo acierto, hacerla desde la sociedad centroamericana, sin duda se pone en
escena un discurso que nos es reconocible, y que podemos analizar desde la construcción
de la sociedad salvadoreña, sus dramas, sus alegrías, procesiones, etc.
Pero es justamente en lo que nos queda en deuda el señor Nogales, es en el análisis complejo que puede hacer desde la escena y proponer desde un lugar particular, dónde ningún otro director o directora lo haría; es cierto que nos muestra una puesta que propone una lectura amable y bien planteada en lo formal, con unos enamorados que logran llenarnos risas, de ese humor ingenuo, y que actoralmente logramos entrar en sus mundos internos, así mismo con algunos otros personajes, que aunque aveces peligran en lo caricaturesco, nos logran encantar y hacer caer en esta dinámica característica de la comedia de enredos; es entonces dónde aparece la incógnita de si existe o no una propuesta desde la dirección; y caemos en la reflexión de que la comedia de enredos funciona porque está propuesta desde la excelente dramaturgia de Lope de Vega, pero no existe una nueva mirada que nos haga entender la visión de este joven director; más bien tenemos una puesta en escena, formal, sin muchos riesgos, y sin ningún dialogo entre la dramaturgia y la dirección; una propuesta que haga la diferencia entre presentar esta misma obra en Nicaragua o El Salvador, que es el caso. ¿Entonces cual es la nueva mirada que nos propone el señor Nogales?
Tenemos los datos del Barroco, de la relación sujeto versus la ley moral planteado en conflictos colectivos, un lenguaje escrito en español antiguo, la historia sucediendo en una época significativa para nuestra Centroamérica (Barroco), la comedia de enredos que funciona por si sola; entonces, de que nos está hablando realmente nuestro director y con ello los actores del elenco... de una historia de amor? y si es una historia de amor, cual es la diferencia que podemos encontrar, entre Romeo y Julieta, quienes también son dos jóvenes que luchan por estar juntos, pese a todas las adversidades.
Que sucede si esta historia la contamos desde El Salvador, cuales son los nuevos lenguajes que nos aporta contar la misma historia, incluso conservando su nombre "Los Melindres de Belisa" pero dirigida desde aquí, con nuestros dolores, nuestras fiestas, nuestra historia, nuestras formas de amar, nuestrxs jóvenes, nuestros conflictos sociales.